Es
el parque más antiguo de la población de mayor importancia histórica,
porque fue construida para rendir homenaja a las familias que el 18 de
septiembre de 1845 hicieron posible la fundación de Bejuma al donar los
terrenos que les pertenecían. La plaza conserva los pinos de la época.
En el centro de la plaza se encuentra un monolito que posee una placa
con la inscripción de los nombres de los fundadores.